TSUNAMI SOLAR

Un "tsunami solar" afectará este martes a los sistemas de comunicación de la Tierra

Tormenta solar
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Londres.- La actividad eruptiva del Sol que comenzó el fin de semana y fue registrada por varios satélites, enviará a la Tierra un “tsunami solar” a través de 150 millones de kilómetros, y produciría interferencias en los sistemas de comunicaciones.
Según el nuevo satélite Solar Dynamics Observatory de la Nasa, que detectó el impacto de las ondas hacia el exterior, la mancha 1092 se combinaría con una corriente de gas frío a través del hemisferio norte del Sol y produciría estos problemas.
Astrónomos de todo el mundo vieron una gran explosión sobre la mancha gigante, que tiene el tamaño de la Tierra y calculan una erupción todavía más grande en la superficie solar.
La masa coronal expelida está formada por gas supercargado, que alcanzará la Tierra este martes e impactará el campo magnético natural que protege a nuestro planeta. El choque de esta masa de plasma solar con el campo magnético terrestre producirá grandes auroras en ambos polos.
Una fuerte erupción solar puede destruir satélites y dañar centrales eléctricas en todo el mundo. Normalmente estos vientos solares contienen gran cantidad de rayos X.
Los científicos esperaban que tras su extrañamente largo periodo de letargo el Sol llegue a un pico en su actividad el 2013, no obstante, esta erupción que nos llega mañana podría traer sorpresas, pues se trata de dos erupciones casi simultáneas en distintos puntos, dirigidas hacia la Tierra.
Estas erupciones ocurren cuando las grandes estructuras magnéticas de la atmósfera solar pierden estabilidad y ya no pueden ser contenidas por la gran fuerza gravitacional del Sol, entonces se eyecta una masa de la corona solar.
La primera erupción parece ser tan grande que cambió los campos magnéticos del Sol a través de la mitad de la atmósfera visible de la estrella, lo cual determinó las condiciones para una segunda erupción, según refiere la doctora Lucie Green, del Mullard Space Science Laboratory, Surrey, que observó las erupciones con el
telescopio satelital japonés Hinode, dijo a The Telegraph.

Además, indicó que las dos erupciones pueden dirigirse a la Tierra, pero viajando a diferentes velocidades.

EFE